Muerte

Fiesta que organizan unos cuantos esqueletos en cuanto logran deshacerse de sus almas.

(Publicado en “Diccionario de Saturno” – Muerte – #7)

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Cimentando la paz gracias al desarrollo sostenible

La paz no es sólo la ausencia de guerras. La paz también es que no existan niños soldados obligados a ver morir a sus padres y después a luchar para sobrevivir, que no haya tráfico de mujeres y niños con el fin de dedicarlos a la prostitución, que no haya refugiados que han tenido que huir de sus países por el hambre, por la represión política, por los desastres naturales, por el miedo a morir.

Según datos de la ONU, en el mundo hay 24 millones de refugiados (cinco millones más de los que había al comienzo del siglo XXI) y 40 millones de desplazados internos, personas que han dejado sus casas y que deambulan dentro de las fronteras de sus propios países buscando otro hogar.

En territorio en guerra y en muchos campamentos de refugiados los más peligroso ya no es ser soldado, sino mujer o niña. La violencia contra las niñas y las mujeres es la violación de los Derechos Humanos más habitual en el mundo y la que afecta a más personas.

A día de hoy hay 50 millones de niños sin escolarizar, niños y niñas que no podrán salir de la pobreza porque no tendrán herramientas con las que enfrentarse al mundo.

Todo esto también es ausencia de paz.

La Asamblea General de la Naciones Unidas decidió el 7 de Septiembre de 2001 en la Resolución 55/282 que se celebre el Día Internacional de la Paz con el objetivo de llamar la atención de todos los pueblos para la celebración y la observancia de la paz.

Este año 2016 el lema elegido por la ONU para celebrar hoy, 21 de Septiembre, este día internacional es “Los Objetivos de Desarrollo Sostenible: elementos constitutivos de la paz“.

Los problemas actuales que el mundo tiene como son la pobreza, el hambre, la degradación ambiental, la escasez del agua y de otros recursos naturales, el racismo y la xenofobia, la corrupción, la desigualdad social, todo esto y más son factores que se constituyen en un desafío para la paz y que generan un espacio fértil para que surjan los conflictos.

Los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) aprobados por los 193 Estados Miembros de la ONU en Nueva York en Septiembre de 2015 conforman una nueva Agenda internacional de trabajo en favor del desarrollo sostenible del mundo hasta 2030. Su finalidad es eliminar la pobreza, proteger el planeta y garantizar la prosperidad de las personas.

Los ODS buscan poner los cimientos para lograr la paz en nuestros días porque la paz no es sólo la ausencia de guerra; es también el respeto por la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948, es la búsqueda del desarrollo sostenible del mundo y de la equidad social entre todas las personas que habitan en la Tierra.

Bienvenido Otoño

Hoy a las 16:21 hrs., de manera oficial, ha comenzado el otoño, una estación denostada por unos por significar el final del verano y amada por otros por representar precisamente eso, el adiós al verano y sus excesos.

Yo estoy en el segundo grupo pero no porque odie al verano o porque desee que se acabe. En realidad, hace tiempo que dejé de odiar. No me merece la pena gastar mis energías odiando a alguien o a algo. Prefiero amar. Con el paso del tiempo consigues llegar más lejos amando que odiando.

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Foto: Lola Pena

Amo el otoño. Me da sosiego, paz. Pasear sobre las hojas secas caídas de los árboles en un parque puede ser un topicazo de esta estación del año pero a mí me gusta. ¡Qué le vamos a hacer!

El otoño significa reflexión, madurez después de la locura del verano; el otoño es fijar en tu memoria las experiencias recién vividas creando tus nuevos recuerdos; el otoño también es reencontrarte de nuevo con tu vida cotidiana, con tus queridos amigos, con tu felicidad diaria.

Bienvenido Otoño. Te estaba esperando con los brazos abiertos.

 

 

Sin ubicación

Aquel verano había sido un poco extraño, cargado de consultas médicas y de algunas noches de hospital, de kilómetros de carretera recorridos escapando del calor y regresando a él.

Habían sido horas de soledad en las que pensar y leer, en las que buscar mi sitio en el mundo a pesar de sentirme un bicho raro que no termina de ubicarse.