Te tomo de la mano

Mi compañera inseparable de aventuras nunca me ha fallado. En su cesta guardaba una lupa, una bolsa de plástico con el cierre hermético, una caja de clips, una máscara que ocultaba parte de mi rostro si era necesario y una cámara de fotos desechable. Con todo ello salía de excursión cada tarde durante las vacaciones de verano.

Mis inexpertos ojos descubrían nuevas especies de insectos y plantas que nunca había visto, encontraban nuevos caminos que me llevaban a lugares insospechados. La aventura de vivir estaba comenzando para mí y ella iba siempre conmigo.

Han pasado los años. Aún hoy me espera paciente en el desván dispuesta a marchar a donde mi corazón nos lleve otro verano más. Tal vez esta tarde tome de la mano a mi bicicleta blanca y vayamos juntas a descubrir el amor que se esconde en mi primer beso a la orilla del mar. La aventura de vivir sigue adelante y ella continúa a mi lado.

Feliz Día mundial de la bicicleta