Tarde de lectura

He cumplido mi misión con éxito. Con el papel de aluminio que le robé a la abuela y con el casco de la moto que papá me prestó ya lo tenemos todo. Entre Guille, Santi, Nacho y yo hemos juntado todas las piezas para montar el cohete. Sólo nos queda por hacer lo más difícil: decidir quién de nosotros será el suertudo que se vaya a la luna. Lo haremos por sorteo. Meteremos nuestros nombres en una caja y mi hermana pequeña sacará uno. Ayer le estuve enseñando a leer mi nombre por si en el papel sale escrito Álex.

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Este microrrelato fue seleccionado y publicado en la Comunidad del Portal del escritor, en el #RetoEscritura: He cumplido mi misión…

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Una confesión incómoda

Todo está oscuro; alguien se acerca.

—Ave María Purísima —dice la feligresa.

—Sin pecado concebida —contesta el cura.

—Padre, he venido a confesarle algo.

—Pues tú dirás, hija mía.

—Eso es; ¿cómo lo ha sabido?

—¿Saber, el qué?

—Que soy su hija.

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Este microrrelato fue seleccionado y publicado en la Comunidad del Portal del escritor, en el #RetoEscritura: Todo está oscuro…

Segunda oportunidad

En la planta de oportunidades, el abrigo supo que estaba en el lugar adecuado. Seguro que allí alguien lo compraría aunque estuviera pasado de moda.

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Este microrrelato fue seleccionado y publicado en la Comunidad del Portal del escritor, en el siguiente #RetoEscritura: en 25 palabras máximo cuenta una historia sobre las segundas oportunidades (o una segunda oportunidad).