El arte de escribir

Doña Rosita, nuestra profe de lengua, nos pidió un trabajo sobre cinco soportes de la escritura a lo largo de la historia. En el mío hablé sobre las tablas de cera, los rollos de papiro, las tablillas de bambú y los códices. También le conté lo que es una tableta electrónica, pero se negó a aceptar que este fuera un soporte de escritura histórico. Eso es porque no ha visto a mi hermano mayor cada vez que le escribe a su novia una de sus mentiras. ¡Vaya que si son históricas!

-.-

Microrrelato que participa en el Reto 5 líneas del mes de mayo 2020 del blog de Adella Brac.

La primera vez

Pasaba las páginas del periódico sin prestar atención a ninguna noticia. Antes había intentado tranquilizarse, sin éxito, leyendo un libro. De repente nació en él la inquietud de que ella no viniera aquella mañana al café. Necesitaba disculparse. La mujer que amaba se le había acercado el día anterior, después de varias miradas y sonrisas furtivas, y él se había quedado mirándola paralizado, mudo. Sólo cuando la vio marcharse enfadada se percató de su falta de tacto. No podía escudarse más en su timidez enfermiza. Aquel día tenía, sin falta, que reparar el daño hecho y hablar, por primera vez, con una mujer distinta a su madre.

-.-

Microrrelato que participa en el Reto 5 Líneas del mes de agosto del blog de Adella Brac.

 

Miedo

Ser menor de edad no le impedía estar sentado ante el juez. Lo que había hecho sólo había sido por divertirse un rato. Pero la broma se le había ido de las manos. No esperaba que Ramiro, para intentar escapar de él, fuera a tirarse por el balcón de la habitación donde se alojaban durante el viaje de fin de curso. Ahora comprendía a las mil maravillas el miedo que sintió su compañero de pupitre entonces. Era el mismo que él sentía en aquellos momentos ante la idea de ir a parar a un reformatorio.

-.-

Microrrelato que participa en el Reto 5 Líneas del mes de Julio del blog de Adella Brac.

 

El reloj de oro

No comprendía bien por qué la llamaron. Seguro que se habían equivocado. Ella no tenía ningún familiar en Argentina. Pero el abogado con el que habló había sido bien claro. Don Elías había dejado dispuesto que el reloj que le había acompañado desde que llegara de España tenía que ser para ella. Sólo podía decirle al respecto que en el reverso tenía grabada una frase y una fecha: Al amor de mi vida – 01–04-1939. Entonces miró la medalla que su madre le había puesto al cuello antes de morir. Al leer su inscripción lo entendió todo.

-.-

Microrrelato que participa en el Reto 5 líneas del mes de Abril del blog de Adella Brac.

De sol a sol

Todos en el pueblo tenían a Ismael por un pobre diablo. Era tan bonachón y valía para tan poco que decidieron que lo más justo sería buscarle un trabajo en el que se sintiera valorado. Al final lo encontraron. Cada noche Ismael se iba a dormir muy temprano. Al día siguiente se levantaba casi al alba, se encaminaba a las murallas y abría la Puerta del Sol. Ser portero le hacía muy feliz. Sentía que gracias a su trabajo el calor y la luz del astro entraban cada día en su pueblo.

-.-

Microrrelato que participa en el Reto 5 líneas del mes de Enero del blog de Adella Brac.

Telepatía

Lo tenía decidido. Esa misma tarde se metería en la bañera y se cortaría las venas. Sólo quería despedirse de una persona antes de hacerlo. Marcó su número de teléfono. Esperó un tono tras otro pero nadie respondió. Entonces sonó el timbre de la puerta. Ahí estaba ella, con un bastón de caramelo en la boca, mirándolo.

—¿Vamos al cine? —propuso ella.

—Bueno, eh…, pues vale… —contestó él.

—Perdona, ¿estabas haciendo algo importante?

—No, nada —dijo él—. Ya lo haré otro día.

-.-

Microrrelato que participa en el Reto 5 líneas del mes de Diciembre del blog de Adella Brac.

 

Vacío

Tras dejar el abrigo colgado en el perchero de la entrada entró en la casa y revisó, una a una, todas las habitaciones. La soledad reinaba a sus anchas entre aquellas paredes. Sonó el teléfono que tenía sobre el aparador del salón.

—¿Qué tal estás? —preguntó su madre.

—Bien, estamos bien, decidiendo qué vamos a cenar —respondió Víctor.

—Pero, ¿con quién estás?

—Estoy con Mara, mamá.

—No puede ser, cariño. Mara murió. ¿No lo recuerdas?

-.-

Microrrelato que participa en el Reto 5 líneas del mes de Noviembre del blog de Adella Brac.

 

As en la manga

En el pueblo estaban todos nerviosos. La astucia del alcalde había conseguido que el castillo volviera a ser de propiedad municipal. Los aldeanos sabían que el antiguo dueño no iba a quedarse de brazos cruzados sin tomar represalias contra ellos. Pero el alcalde tenía un as guardado en el cajón: un reportaje fotográfico de la última fiesta del verano en el castillo. Seguro que alguna revista del corazón estaría encantada de poder publicarlo.

-.-

 

       Microrrelato que participa en el Reto 5 líneas del mes de Septiembre del  blog de Adella Brac.

Reencuentros

No había forma de que se callara. Seguía hablando y hablando, protestando, gritando, exponiendo sus razones sin atender a las mías. Estaba exactamente en la misma posición desde que habíamos comenzado la discusión. Al final la tomé en mis brazos y la elevé:

—¡No es justo, mamá! ¡No quiero salir del agua! Sólo llevo unas horas nadando con los peces. Son mis amigos y no los veo desde el verano pasado.

-.-

 

Microrrelato que participa en el Reto 5 líneas del mes de Julio del blog de Adella Brac.

Te haré mi reina

El miedo y el malestar que invadían el gran salón desaparecerían si él renunciaba, pero no estaba dispuesto a hacerlo. Señaló con su cetro dorado a una bella joven que estaba entre el gentío. La muchacha se aproximó en silencio y se tumbó a sus pies en señal de veneración. En aquel preciso instante decidió que la haría su reina. «Todo rey necesita una reina, sobre todo después de eliminar a la anterior familia real», proclamó feliz.

-.-

Microrrelato que participa en el Reto 5 líneas del blog de Adella Brac.