Pensando en un cambio

Todos los días enseña su perfecta mercancía a sus posibles clientes. Durante la venta intentaba mantener el tipo lo mejor que podía. En cuanto el cliente se iba sonreía triunfante con el dinero en el bolsillo. Después miraba con asco al cliente que se acababa de ir, a todo lo que todavía le quedaba por vender. Si seguía con aquellas náuseas cada vez que tocaba un pez tendría que cambiar de profesión y dejar de ser pescadera.

Pescaderia_pontevedra

Tres miradas

Respondiendo al reto semanal lanzado por la Academia Hiperbreve (#Hbreves) he escrito tres microrrelatos con la mirada como tema central de los mismos. Espero que os gusten.

Primera mirada:

Vi tu mirada curiosa observar como fabricaba un violín y me enamoré de ti. Hoy te enamoraré yo tocando una serenata bajo tu balcón.

Segunda mirada:

Tu mirada inocente me devolvió al mundo real. Ahora me ocuparía yo de todo. Seguro que mamá me echaba un cable desde el cielo.

Tercera mirada:

El pánico de tu mirada y tu marido tendido sobre un charco de sangre nos explicó lo sucedido. Solo quedaba levantar el atestado.